Ya no espero nada de nadie,
no espero que me entiendas,
no mencionaré ni un nombre,
no creo que valga la pena.

Se que no existen amigos aunque me tengo a mi mismo,
se que puedo vivir solo sin caerme en el abismo,
es el relato de cualquier historia en cualquier parte,
no confies en nadie puede fallarte,
esto solo son consejos que este pequeñajo puede darte,
pero a partir de ahí dejo en tus manos lo de fiarte.

Porque el tiempo va cambiando pero la gente también,
porque el tiempo va pasando y nunca se va a detener,
porque quedan muchas cosas todavía que aprender,
porque aun queda un camino en la vida que debo escoger.


 Son cosas de la vida, son cosas de tu historia,
cosas del día a día hay penas pero también glorias,
dias en los que vuelas dias que te caes en fosas,
en el jardín plantado hay mala hierba y también rosas.

Y es que son cosas de la vida, capítulos de mi historia,
aquel cuento de hadas se convirtió en más pena que gloria,
en escoria derramada, llantos sobre una almohada,
porque desgracia me aclama y me acompaña hasta la cama.

Paranoias rayadas y una amarga soledad,
me dejó la dama la cual amaba de verdad,
cada mañana bajo sábanas lloro pensando en ti,
esa noche que discutimos fue la última vez que te vi.